Coaching

¿PADECES DEL SÍNDROME MARIPILI?

¡Cuando escuché este término casi me quedé muda!

¡No lo podía creer, te lo confieso! Y es que en Puerto Rico existe un “personaje” llamado “Maripili” que es una mujer que para nada representa este síndrome, ¿o sí?…. No sé, juzga tú después que leas el artículo….

Bueno, comencemos por definir el “Síndrome Maripili” según la Dra. Carmen García Ribas de España quien le dio ese nombre a esta enfermedad…

 Por síndrome Maripili se le conoce a las actitudes no conscientes de auto-sabotaje que tienen muchas mujeres como consecuencia del miedo a no ser queridas, y que llega a influir y perjudicar todos los aspectos de su vida.

Por miedo a no ser queridas, a no cumplir con los estereotipos, o no complacer las expectativas de su entorno, muchas mujeres caen en un círculo inconsciente de sabotaje. Los síntomas de este síndrome afectan el desarrollo personal y profesional de las afectadas. ¡Increíble, pero cierto!

¿A QUÉ SE DEBE SU NOMBRE?

mujer-con-rostro-fragmentado-por-depresion A pesar de que el término “Maripili” aplicado a este síndrome es desconocido, parece haber surgido de manera espontánea y natural. Ahora bien, se puede hablar de ciertas conductas visibles que son el resultado de esta enfermedad.

El síndrome Maripili tiene raíces culturales, sociales, familiares y emocionales.  Es de imaginar que en una cultura como la nuestra donde se endiosa el perfeccionismo, la estética ultrajante, una ideología de prepotencia machista y el tomar a los seres humanos como “objetos”, es lógico que tengamos como resultado mujeres autoexigentes y preocupadas por el “pertenecer”, donde el “pertenecer” significa dejar de lado mis propias metas y sueños para tener en cuenta los objetivos de los demás.

Por otro lado, ciertas familias impulsan aún más estos modelos sociales de perfeccionismo, pretendiendo que sus hijas sean “perfectas” en cuanto a su belleza física y a su idea del modelo social.

Mujeres perfectas para encontrar maridos perfectos, (buen nivel económico, probablemente profesionales, deportistas o empresarios exitosos) para tener también hijos perfectos, viviendo en urbanizaciones perfectas, con carros perfectos….

Estas familias provocan estrés (yo de escribirlo ya tengo dolor de cabeza) y desgaste emocional profundo en los hijos que educan, en este caso hijas, que tratan desesperadamente de ajustarse a lo que se espera de ellas convirtiéndose así en mujeres inseguras, muchas veces de aspecto físico muy agradable y paradójicamente de baja autoestima, muy atentas a cualquier imperfección física, ya que esto significa bajar en el modelo social.

ZORY: ¿QUIÉNES PADECEN DE ESTO?

Este síndrome lo padecen mujeres que viven bajo un modelo erróneo de sumisión. Esto implica aceptarse a sí mismas como objetos, que pueden ser “vendido” y “comprados” comercialmente, por lo tanto, se adaptan a lo que los modelos machistas pretenden de ellas.

Esto equivale a aceptar un modelo de competencia, donde algunos están arriba y otros abajo. En este modelo, las mujeres siempre están abajo y los hombres u otras personas, arriba.

¿PERO, CUÁL ES LA CAUSA? ¿DÓNDE TIENE SU ORIGEN?

Su origen es el miedo de las mujeres a no ser amadas, el miedo al rechazo, el miedo a no llenar las expectativas del entorno y la sumisión como modelo existencial equivocado.

¿Y CÓMO AFECTA LA VIDA DIARIA?

Muchas veces, su miedo a ser abandonadas y no queridas, las lleva a someterse a situaciones de maltrato, injusticia y/o violencia, por ejemplo en el ámbito familiar.

Lo que ocurre es que la ciega necesidad de ser amada, respetada y reconocida por las personas que le rodean puede llevarlas a someterse incondicionalmente a otros por temor e inseguridad.

Eso trae una carga de emociones tan negativas que pueden volcarse hacia otras personas o hacia ella misma en conductas violentas y autodestructivas como lo son las adicciones o enfermedades.

ESTE SÍNDROME, ¿PUEDE REVERTIRSE?

La buena noticia es que sí. Estas conductas son reversibles, pero para lograrlo es necesario:

>> Tomar consciencia de tus capacidades y valorarlas.

>> Tomar la decisión de que tú también eres tan importante como cualquier otra persona en tu vida.

>> Eliminar creencias machistas.

>> Reemplazar la competencia (uno siempre gana y el otro siempre pierde)  por la colaboración (todos podemos ganar, por lo menos en algo).

>> Aprender a pedir lo que esencialmente necesitas, en lugar de encubrirlo por miedo al rechazo del otro.

>> Tomar riesgos, teniendo la seguridad de que es tú propia vida y tú equilibrio emocional lo que está en juego.

¿CÓMO PUEDO AYUDAR SI CONOZCO UNA MARIPILI?

Si conoces a una mujer que padece de este síndrome puedes ayudarla comprendiendo sus inseguridades, asegurándole amor y protección. No les permitas ser complacientes, mejor invítala a que exprese lo que auténticamente piensa y siente en cada situación.

También ayúdala a sentirse comprendida y protegida en los momentos en que pueda sentirse triste o enojada. Otra cosa, celebra y destaca los logros de estas mujeres aunque sean pequeños, ya que un pequeño triunfo para ellas constituye un escalón para un éxito mayor.

En resumen, mostrando amor, comprensión, calidez y protección.

CARACTERÍSTICAS DE UNA MARIPILI EN LA SOCIEDAD

 Las mujeres que padecen este síndrome suelen encerrase en sí mismas.

Plantean que siempre todo está bien.

Se muestran siempre deseosas de ayudar a otros olvidándose de sí mismas.

Nunca plantean gustos ni preferencias personales.

Van, por ejemplo, a ver películas que otros escogen.

Van a restaurantes que a otros les agradan aunque a ella no le guste.

Compran la ropa que más le gusta a su pareja, madre o amigas.

No toman consciencia de sus propios deseos, preferencias, ni sentimientos.

Su única guía es agradar a otros.

Se ocultan tras la sensación de que los demás van antes que ella.

MARIPILI EN EL ÁMBITO LABORAL

En el ámbito laboral, se perciben rápidamente las mujeres que padecen del síndrome Maripili. Ellas son amables y buenas compañeras y muchas veces no ascienden en sus trabajos por miedo a no ser queridas.

Cuando en cambio aceptan una posición de liderazgo, son permisivas y les cuesta poner límites. Es más importante para ellas ser aceptadas y reconocidas que ser efectivas. Esto las convierte en líderes poco eficaces ya que permiten muchas conductas inadecuadas de sus subordinados.

BUENO Y ENTONCES….

Para cortar este círculo, es imprescindible pedir ayuda ya que estas conductas son absolutamente automáticas, están basadas en aprendizajes infantiles no conscientes, resulta muy difícil tomar consciencia solas de estas conductas y por lo tanto cambiar nuestro comportamiento.

Es importante, para el Liderazgo Femenino, tener en cuenta la importancia de un modelo de colaboración entre las visiones del mundo masculinas y las visiones femeninas. Esta integración de ambas visiones dentro del liderazgo posibilita las fortalezas tanto de mujeres como de hombres.

Amiga, las emociones pueden educarse….. 

 

¡Bueno ahora sí, un abrazote!

Tú amiga y coach

Zoraida Carcano blazer rojo

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