Coaching

Cuándo Sé Que Es Tiempo de Soltar y Moverme

P: ¿Cuándo yo sé que es tiempo de soltar?

Todas nosotras pasamos por momentos donde nos sentimos inseguras de nuestra próxima movida – o nos preguntamos si debemos movernos en realidad.

“¿Me quedo en esta relación o la dejo atrás? ¿Me quedo pegada a este trabajo o busco otro?”

“¿Soy realmente feliz viviendo en esta ciudad, o estaré más feliz en otro lugar?”

Mientras estas decisiones pueden hacernos sentir vulnerables, las banderitas rojas que se levantan y que nos dicen que quizás es tiempo de soltar y movernos son fáciles de reconocer:

Te sientes como el salmón, “nadando en contra de la corriente”

Ninguna de nosotras debe esperar “caminar entre tulipanes” todo el día, pero si pasas todo el tiempo tratando de arreglar, alterar, o hacer frente a una situación, es muy probable que eso no sea lo mejor para ti. Nuestro gozo sale de forma natural cuando estamos donde debemos estar. Así que si estás constantemente luchando por sentirte bien, es probablemente tiempo de soltar y moverte.

Te sientes obligada, no te emociona estar ahí.

Las relaciones basadas en obligación rara vez duran mucho tiempo, porque siempre – siempre – nos llevan al resentimiento y la amargura. Tener casi “una resaca” en tu cabeza limita tu habilidad de escoger,  y como elegir es poder, cuando carecemos de la libertad de elegir nos sentimos incapaces. Quedarte porque piensas que tienes que hacerlo no le hace un favor a nadie: Si tú no quieres estar ahí, no serás capaz de darte en una forma significativa.

No eres valorada

Nada es más dañino que saber que eres desechable. Cuando tú das todo, cuando entregas todo a alguien o a algo, pero a millas de distancia sabes que al que está al otro lado no le importa nada o le importa muy poco tu entrega, es tiempo de soltar y moverte. No te permitas a ti misma compararte con otros, no te permitas a ti misma ponerte “down” más veces que las que te pones “up”, y nunca, bajo ninguna circunstancia, aceptes menos de lo que mereces. Eso son claras señales de que es hora de soltar y moverte.

El temor te está aguantando

Cuando te quedas sólo porque te da miedo las cosas que pueden pasar o que nunca van a pasar si te vas, estás tomando una decisión consciente de estancarte y no crecer. Y vivir en una forma que paraliza tu crecimiento y tu desarrollo siempre tiene un precio. Quedarte meramente por hábito, costumbre o confort, te va a costar más oportunidades de las que te imaginas.

Te estás comprometiendo a ti misma.

La integridad es el mecanismo interno que nos alienta a hacer lo que es correcto aún cuando otros no estén de acuerdo. Cuando tú ignoras ese mecanismo – sea para hacer sentir a alguien mejor o para librarte a ti misma de alguna dificultad de hacerlo bien – terminas causándote a ti misma un profundo dolor en el corazón. La miseria de sentirte mal acerca de quién eres, o de cómo estás complaciendo a todos los demás menos a ti misma, eventualmente destruirá la situación que estás tratando de preservar. No dejes que eso suceda. Retoma tu coraje, enfrenta la verdad, y luego muévete.

¡Me despido con un abrazo bien apreta’o de corazón a corazón!

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